Las fichas memo

Una de las preocupaciones más recurrentes entre profes es la de que nuestros alumnos no memoricen lo suficiente. Por la experiencia que voy teniendo creo que muchos estudiantes han perdido el esfuerzo por memorizar pero también otros no saben cómo hacerlo. Entonces, si sabemos que existe esa carencia ya sea por falta de interés o de metodología, ¿cómo podemos ayudarles a que mejoren este aspecto? Se me ocurren varias ideas extraídas todas de las ciencias cognitivas como la memorización activa, el cuaderno de memorias o el multitesting pero hoy voy a hablaros de una muy especial que me viene dando muy buen resultado con los chavales: las fichas de memoria o «fichas memo» como las llamo yo.

Es un recurso muy fácil de utilizar en clase, no necesitas ningún tipo de material extraordinario que a veces nos perdemos con tanto folclore…sigue los pasos de este helado y tendrás tu primera ficha memo para tus alumnos.

La ficha memo es una herramienta para que el alumno luche contra el olvido e integre el concepto de regularidad en sus estudios. Muchos de mis estudiantes creen que por leer algo un día entero ya lo saben todo, pero hay que recordarles que tienen que repasar varias días hasta conocer realmente bien la noción y no estar ante lo que se llama una «ilusión de aprendizaje» , es decir, la diferencia entre aquello que creemos saber y lo que de verdad sabemos.

¿Cuándo utilizarla?

Una vez que tienes tu ficha preparada, tienes que proporcionarla antes de iniciar la unidad. Los alumnos podrán ver cuáles son los elementos esenciales del tema que vais a abordar y para quienes están en dificultad es un buen punto de apoyo ya que se pueden anticipar. Lo mismo ocurre si tenéis alumnos que no hablan la lengua materna del centro, lo que aquí en Francia serían alumnos «allophones«. En mis clases siempre tengo uno o dos alumnos en estas circunstancias y para que ellos es esencial. En este caso podemos optar también por imágenes para ayudarles.

El formato más práctico es el de cuartilla. Pueden plastificarla porque es un recurso que podrán utilizar a lo largo de todo el año. Lo ideal es que las guarden en una carpeta todas juntas al final del cuaderno (se puede hacer un bolsillo) o si prefieren, las pegan directamente en las últimas páginas.

¿Dónde utilizarlas?

Deben utilizarla en casa para que memoricen los temas pero también pueden usarla en clase. Ya sé que a algunos colegas les parecerá una pérdida de tiempo o que las clases no están para ello, pero sí, precisamente, las clases están para enseñar a aprender también. Yo les dejo una vez a la semana unos minutos para repasar en clase (5/10 minutos). Antes de empezar la sesión digo: ¡Ficha memo! Y durante ese tiempo los alumnos repasan en silencio. Para algunos serán los únicos minutos reales de memorización por lo que estarás ayudándoles a crear buenos hábitos de estudio. Además, la clase empezará mucho más tranquila, ¡pruébalo y me cuentas!

Ésta es la apariencia que tendría una ficha memo. Puedes descargarte el archivo word y completarlo directamente con tus preguntas y respuestas. Como verás es muy sencilla. Cada ficha debe aparecer con el título de la noción a la que va aparejada y una serie de preguntas y respuestas. Los alumnos cuando repasan deben esforzarse por pensar en la solución. Si no existe un verdadero esfuerzo cognitivo, la ficha no funcionará. La clave está en la búsqueda que el alumno realiza en su cerebro de la respuesta. Las preguntas son elaboradas por el docente. Las respuestas pueden escribirlas los alumnos aunque si eliges esta opción debes asegurarte que las respuestas son completas y certeras.

Estos son algunos ejemplos de mis fichas memo. Como verás en la segunda fotografía he incluido una columna para que los alumnos hagan un seguimiento de sus progresos. Si lo deseas, puedes añadir otras opciones a estas fichas, lee la infografía:

Y si todavía no estás convencido por los beneficios de estas fichas te daré tres nuevos argumentos para que las incluyas en tu sistema de aprendizaje.

  1. Para los alumnos con dificultad esta herramienta tiene el mérito de ordenar los conocimientos y procurarles un listado completo y sencillo desde el primer día que descubren la noción. Así pueden anticipar y adelantarse leyendo las preguntas.
  2. La memorización es fundamental en el aprendizaje a pesar de que pueda parecernos rígida o autómata. Pero hay conocimientos que deben ser integrados de esa manera. Si dotamos a nuestros alumnos de herramientas para alcanzar mejor sus objetivos tendrán más éxito no solo en nuestra materia sino en todas las demás. A veces se nos olvida pero hay que enseñar al alumno a ser alumno. Y para eso, las ciencias cognitivas pueden ser un gran apoyo.
  3. La memorización sólo es la base para que el alumno pueda desarrollar otro tipo de competencias y utilizar, en nuestro caso, el idioma español para desenvolverse en otras situaciones. Memorizar no significa atrofiar las capacidades de nuestros alumnos «vomitando contenido» sino darles una base para que la transferencia de conocimientos a competencia sea posible.

Espero que te sean de ayuda y que me comentes cómo te ha ido con ellas. Si el tema os interesa os hablaré de las otras técnicas que utilizo en clase y que también vienen apoyadas por las ciencias cognitivas.